
Por: Régulo Vergara Cuello
Cualquier turista que venga a San Marcos y le hablen del monumento al “ hombre hicotea”, que está más allá del Parque de Bolívar, se preguntará: ¿y dónde está el Parque de Bolívar?. Pero no se da cuenta, que ese parque no lo podrá ver, porque es un mercado persa, donde hay innumerables negocios, de cacharrería, de juegos de azar, etc. ¿Y qué hablar de los andenes o aceras? Son sitios para llenar de todo tipo de cacharros, mientras que los peatones tenemos que caminar por el centro de la calle, sorteando toda clase de peligros con las motos que andan sin ninguna ley, a todo dar. Parece que dijeran como el sapo que volaba en el lomo de un golero y se resbaló y vio en su caída unas piedras y les dijo: “Apártense piedras que las destripo”. ¿Y las Autoridades qué? Dicen, que cada cual se defienda como pueda, que esto es lo que se llama progreso.
Recordemos que con la cultura ciudadana o inculcándole a los habitantes mas conocimientos cultural tendremos un desarrollo más efectivo, para esto necesitamos el acompañamiento de las autoridades y los líderes del municipio, esto se puede lograr apoyándonos en los docentes para que incluyan en sus clases tiempo para hablar sobre los códigos de convivencia ciudadana y demas normas.
Señor
Augusto Amador Soto
http://www.El San Marquero.com
Apreciado paisano
No he tenido oportunidad de coincidir con las visitas a ese amado terruño, lo que me ha privado de compartir y enriquecer mis conocimientos, aprovechando tus experiencias. El avance de los medios de comunicación, han permitido ponerme en contacto con Uds., para ofrecer mis modestos servicios, asimismo para felicitar y expresarles sinceras felicitaciones a tan selecto grupo de escritores, locutores , periodistas , libre pensadores; e hijos buenos y sobresalientes de ese pedazo de tierra que nos vio nacer; quienes aunando formas y entusiasmo difunden en el ámbito local, regional, departamental nacional e internacional las bondades y virtudes allí yacentes.
Eras un niño, cuando la imperante obligación de servir a la patria me arranco de las entrañas de ese querido lugar.
Ha sido larga la ausencia sin que ello fuese motivo para olvidar las vivencias de la niñez y disipar los recuerdos del pasado plasmados en esos parajes comunes , antes por el contrario se acrecientan cada día mas como sombras en la oscuridad del plenilunio. Como no evocar aquellas cálidas noches de verano en las que se oía en la penumbra rascar melancólicamente la guitarra por un bohemio enamorado ( Isaac ) en la calle Santander cantando “ Aurita tu serás mi esposa “ a su eterna enamorada. Promesa que si cumplió años mas tarde.
O en el parque Bolívar al pie de su ventana bajo los efectos de los vapores Alcohólicos a (Acuña ) confesarle a ( Buena ) la causante de sus desvaríos “Hace un año que yo tuve una ilusión. Hace un año y se cumple en este día y soñaba que en tus brazos me dormía”- Mientras esto Imaginariamente ocurría, en la realidad era corrido a tiros por don Juan padre de la agraciada. Actitud que lo impulso a reclinarse en otro regazo.
La hazaña de todas las tardes saliendo del puerto real hasta la boca de la ciénaga y regresar al mismo lugar sin descansar unas veces ,otras ir a la manguera del frente a físico nado ; por el Tarazan de la comarca o el Cuajao Remberto Hernández y su séquito. Extraordinario entrenamiento que hizo a los nativos campeones de natación en otras latitudes, en piscinas semiolimpicas y olímpicas; ocupar posiciones destacadas en travesías de lagunas- Tota en Boyacá Balsora en Caldas y la represa del Muña en Cundinamarca a un puñado de compatriotas
Las ocurrencias de Goyo Batata con la formula de la eterna juventud “Caldo de chacalas de Molocoy” pronunciaba en su tartajoso lenguaje. A Julio Cesar el enano, escasos centímetros mas del metro de estatura. Vino de la provincia a estudiar al casco urbano; decidió radicarse y para ello vender sus pertenecías. Con el dinero en el bolsillo no resistió la tentación de los embrujos del Cabaret los Cuatro Vientos y sucumbió. Le quedo mal a Mathew el sastre a donde había mando a confeccionar prendas de vestir para mejorar su look. “No puedo sacarte los pantalones le dijo, me tire la plata, véndeselos a cualquiera”. Eran los albores del siglo 20 aún la mercancía sigue en oferta en el mercado local.
Excúseme paisano estoy extendiéndome demasiado a causa de la emoción. Sera mejor esperar una oportunidad personal.
Estoy incondicionalmente a tus órdenes.
Saludos y recuerdos a esos viejos amigos y paisanos. Hasta pronto
Anibal