
Por: Luís Sarmiento G.
Nació en Cintura Córdoba, el 3 de abril de 1933. Hijo mayor de Enrique Jatib Mate y Josefa Pupo Alvarado. Sus hermanos Luís Enrique, Jorge Elías y Anuar Rafael.
Casado con Gladys Naizir Montiel, de cuya unión nacieron: Fabiola, Josefa, Olga, Karín, William, Eristelba, Gustavo, Gladys, Juan Carlos y Guissetty.
Sus estudios de primaria y la dedicación a la lectura, le valieron para educarse en la universidad de la vida, la cual transcurre en forma social y comunitaria, muy ejemplar para todos quienes lo conocemos.
Su adolescencia y juventud la vivió como cualquier muchacho, en Cintura, corregimiento de Ayapel, donde se dedicó a las labores de carpintería, peluquería, conductor de Johnson y a la ganadería, hasta el año 1963, donde decidió trasladarse a San Marcos para buscar trabajo en un bus del señor José Briceño Vergara (qepd), cubriendo la ruta San Marcos – Montería y San Marcos Montelíbano. Años más tarde compró un bus llamado LA PESADILLA.
Hoy se resalta la vida de este ilustre señor: Don Karo, como cariñosamente lo llamamos.
Los ilustres no son aquellos que han obtenido títulos en el transcurrir de sus vidas; ilustres también son aquellos que con su ejemplo de vida no haya nada que lo señale.
Este ilustre como bien lo llamo, ha sido un buen padre, un buen esposo, un gran amigo, un hombre que no ha sabido nunca que es ofender a su prójimo. Con su ejemplar vida ha sido un hombre de grandes sacrificios para sus hijos y su hogar. Bien cabe resaltar con esta frase: “En tu abundancia sabrás a quienes amas…en tu escasez descubrirás a los que te aman”.
Hoy se encuentra feliz al lado de su esposa en la tranquilidad de su hogar, aunque en últimos días la enfermedad lo aquejó, donde duró un tiempo hospitalizado. Agradece de corazón a todos sus hijos y esposa por el apoyo y la atención que le prestaron, a sus amigos por las múltiples llamadas recibidas, gesto que lo fortalecía, y a sus hijas adoptivas Martha y Nohemy por todo el cariño que le demostraron en ese momento. Gracias a Dios y a la Virgen del Carmen de quien es devoto, hoy está reestablecido.
Que este ilustre sea espejo de los que vamos detrás de él.