El Guarapo Sanmarquero..!!

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Por: Augusto Amador Soto

Articulo del Archivo:  Edicion #15

Según la Real academia de la Lengua, Guarapo es una bebida fermentada, hecha del jugo de la cafla dulce.Guarapo San Marquero, una bebida refrescante, a base de mieles vírgenes, nudos de caña y un poco de maduración. Es originario del triángulo geográfico de “Tosnován”, la Sierpe y Rabón. Lo conocí en la finca de Don Miguel Barreto y Doña María Ricardo de Barreto, en inmediaciones de Cuiva. La familia Barreto Ricardo tenía una plantación de caña, y en e! patio una “María-manuela”, pequeño trapiche de dos masas con una palanca larga, para moler. Del jugo sacaban la miel para el café, y el excedente se lo echaban al tambuco de madera, donde hacían un vino casero llamado “Guarapo San Marquero”; delicioso. Después, en el puerto de Los Chiqueros, casco urbano de San Marcos, Zoraida Noya tenía una tienda y vendía el mismo guarapo con una clientela cautiva. Era un puerto de comercio sobre el río San Jorge, donde llegaban lanchas, chalupas, canoas motorizadas de carga y pasajeros. Le decían también el paso de los Chiqueros, debido al trasbordo permanente de los viajes de ganado, en verano para las ciénagas y en invierno para las tierras altas. El personaje era el “compae Pué”, un indio viejo; su nombre, el señor Poesía, pero le decían el “Compae Pué”. Bueno con el canalete y la canoa; en el día dirigía los trasbordos de ganado, acompañado de cinco barquetas más. Pero su especialidad era pelar coco en Guayepo, una hacienda de los Martelos frente al paso de los Chiqueros, río San Jorge de por medio. Luego de la jornada del ganado entre las 04 de la madrugada y las 12:00, llegaba a Guayepo, se “jartaba” de carne gorda en viuda con yuca y plátanos verde, cruzaba de nuevo el río, se colaba sus dos vasos de guarapo donde Zoraida Noya, de regreso se recostaba 15 minutos en una carretilla detrás de la cocina, para pasar el golpe. Reincorporado y machete en mano, se pelaba 32 cocos grandes, entre la 1:30 y 2:30 de la tarde, sin dejar un solo blanco del machete; luego, armado de totuma y rayador de hoja lata, se acomodaba en un taburete de cuero, recostado. Cuando querían ser las 3:30 de la tarde estaban los 32 cocos rayados. En Guayepo hacían todas las tardes el arroz de coco Martelano, para alimentar a 40 los muchachos del pueblo. -Coge mijo- y le entregaba a uno media tapa coco. Tipo 5:00 de la tarde destapaban ese enorme caldero de arroz; el compae “Pué” cortaba dos hojas de plátano pichonas, las soasaba en la candela y se servía tres cucharadas grandes de arroz de coco Martelano; se iba la olla del guiso, se servía dos presas, le regaba el caldito por encima, su troncho de plátano verde, dos o tres astillas de yuca encima, armaba su zarapa amarrada con majagua de plátano y se venía a dormir donde una hija, a este lado del río, pero antes llegaba donde Zoraida Noya y se volvía a “empacar” sus dos vasos de guarapo. Dicen que estaba cegato, pero nadie le ganaba dirigiendo un paso en el río. Volviendo al Guarapo San Marquero, conocí un similar, el “Sangre Lión”, vocablo derivado de Sangre de León. Era el resultado de las siete latas de agua que le vaciaban a las pailas calientes, después del traslado de la miel hirviendo, a los moldes de la panela. A los cinco días ese “sangre Lión” presentaba un bouquet estilo vino de toneles europeos. Luego Guarapito Villalobos, un futbolista Magangueleño, vendía en San Marcos al lado del Centro de salud, un guarapo bastante parecido, amañador, muy apetecido por la gente. Dentro de mis trabajos de investigación, hice traer de las zonas de Rabón determinada cantidad de miel de caña, “Sangre-Lión”, y basado en esa fórmula histórica, he logrado el toquecito de la bebida San Marquera, sin químicos, sin preservativos. Quienes la han probado se han mostrado sorprendidos. Un poeta cubano que me visitó, me envió a mi correo electrónico el siguiente pie de décima:

Viene el guarapo sanmarquero, néctar de las mieles de caña; quien lo toma aquí se amaña, por lo rico y por lo bueno.
Es justo dulzor en pleno, bebida de original sabor, Con toquoecito de folclor, de miel, de caña y panela Para tomarlo sin carreras, en “Soto- Punto-Amador”.

Escuchando consejos y sugerencias, trabajo en el perfeccionamiento de esta raizal bebida con miras a su optimización artesanal en Montería. Alimentamos el utópico capricho de brindarle a los gringos algo nuevo, original y representativo, cuando llegue el controvertido TLC, con una etiqueta que nos identifique bien: Guarapo San Marquero “GSM”, marca registrada. -¡Eso sí, guárdenme el secreto!

Publicado Por Jose on Nov 24th, 2009 and filed under Cuentos del Pueblo. usted puede seguir las respuestas a esta entrada atraves de RSS 2.0. You can leave a response by filling following comment form or trackback to this entry from your site

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